— ¡Astrid, necesito que calmes esos celos! ¡Sí, me encapriche con ella, pero no llegó a mayores, Camila siempre me puso en mi lugar, no te angusties, tú eres la única mujer en mi vida!
Esto subió el enojo en ésta mujer.
— ¡Pero estas admitiendo que te gusta! ¡Qué falta de respeto es ésta!
Él intentó apaciguar la rabia de su mujer diciendo:
— No te estoy faltando el respeto, mi amor, solo te confieso lo que me pasó, pero ya no es así ¡Ella está con Richard!
Astrid siguió sembrando cizaña en