Alma se revolvió en la cama, satisfecha. Se desperezó y bostezó. Miró a su costado y se extrañó al no encontrar a su lado a Piero. La noche pasada fue… magnífica. Esa era la palabra apropiada para describir lo sucedido el día anterior.
Recordó haber discutido con Piero en un principio, por la forma en que éste se había dirigido a ella. La mecha se había encendido y ella había explotado. Si. Se había alejado furiosa de él, y en su arrebato, casi la atropella un coche. Fue imprudencia suya, realm