Al llegar al piso presidencial, la morena respiró hondo. El vídeo se cortaba justo en el momento en que a Lucius le daban un puñetazo en el pecho y caía al suelo, medio desmayado. Su espalda mostraba las cicatrices que él mismo se había provocado para mostrar arrepentimiento, pero en ese momento, su sufrimiento sí era real.
Y lo peor era… que él no parecía del todo consciente. Parecía… ido… Drogado.
Una parte de ella quería sentir realmente satisfacción, pero verlo en esas condiciones, de verda