Anastasia.
La primera conferencia, resultó un éxito. Aunque durante los preparativos estuve llena de nervios, tener a Leónidas siempre apoyándome hizo que todo fuera más fácil.
“Maestra”, comenzaron a llamarme, y con ello, llegó mi necesidad de aportar más en el arte. Hablé con mi hombre para ofrecer becas en sus Academias, y él aceptó. Una nueva Galeria estaba siendo diseñada, mi arte florecía, la mansión comenzaba a sentirse nuestra, y mi relación con Leónidas se estabilizaba.
Él creía que no