Una cucharada de su propia medicina.
El almuerzo continuó de manera muy incómoda para algunos. El profesor Cheng y Wilmore observaban todos y solo comentaban palabras muy cortas, mientras que Leónidas deseaba interrumpir lo que sea que estaba pasando, entre Anastasia y el suplente.
—Su método para enseñar composición es bastante avanzado. No esperaba verlo aquí —le dijo Elías, con tono profesional.
Anastasia se sintió halagada, pero no sonrió demasiado, pues estaba al tanto de la presencia de Leónidas y su estado. La inseguridad e