Beltaine, con la adrenalina corriendo por sus venas, echó un vistazo a la puerta de salida.
—Ahora o nunca—murmuró, y con una determinación feroz, se lanzó hacia la libertad. Sus pasos eran ligeros pero decididos, cada uno alejándola más de la sombra imponente de Kyrios.
Kyrios, por su parte, sentía cómo el dolor en su cuello se intensificaba, una tortura constante que amenazaba con arrastrarlo a la locura.
—Solo un momento en mi reino... eso es todo lo que necesito—se convenció a sí mismo, s