Beltaine y Kyrios se miraron un segundo ante la llegada del enemigo. La niebla se dispersó un poco y apareció un hombre, pero más que un hombre parecía un cyborg, en los brazos, cara y parte del pecho tenía incrustaciones de metal que lo hacían ver más letal, más cruel y más sediento de sangre.
—¡Me encanta las expresiones de sus rostros! ¡Denme más!
Y ahí, intentó atacar a Beltaine. La pelirroja subió los brazos para protegerse del ataque, pero el Lord de los lycans fue más rápido, se puso enf