—¿Y si cambiamos el plan?—Melissa sonrió ante las facciones confusas de Beltaine por las palabras que pronunció adrede para confundirla. La susodicha no pudo preguntar a qué se refería la mujer ya que comenzó a cuchichear y a murmurar con Seraphina.
La tensión en el aire era palpable mientras Beltaine, con su cabello rojo como el fuego, enfrentaba a sus captores. La confusión se reflejaba en sus ojos esmeralda, mientras Melissa, con una sonrisa astuta, proponía un cambio de planes que solo serv