Chiara:
— Usted, espere afuera.- farfullo, y procedo a cerrarle la puerta en la cara a la tipeja.
—Ve con Inga, tesoro. – susurro, poniendo a Dominic en el suelo.
—No quiero que me lleven, Madrina. ¡No quiero vivir con la tía!- llora, él. Desconsoladamente.
—No lo harán, te lo juro. – beso su frente y lo dejo en el suelo. – ve a bañarte, madrina se encargará de todo.
El asiente, y se va, cabizbajo.
Comprimo el mentón, en un intento por controlar la rabia que me corroe.
¡Esa perra de Mon