Aprovechando la información que Ana me proporcionó sobre la tumba vacía registrada a nombre de Strella Mayer, desplegué mis habilidades como hacker para acceder a los estados de cuenta de Gabriel desde mi ordenador principal.
Descubrí una serie de pagos importantes a un internado en Georgia.
Al profundizar en la investigación, un informante reveló que una de las niñas inscritas tenía el apellido Mayer. Mientras él avanzaba un paso, yo ya había dado dos, trazando un plan para manipular la situa