Por un instante, Adeline se entusiasmó ante la idea de que Ashal comenzaría a actuar más posesivo, al igual que en la novela original, pero su decepción fue mayor cuando este la apartó rápidamente y volvió a su actitud evasiva.
—Lo siento, me sobrepasé al decirte esto —dijo esto mientras desviaba el rostro para ocultar la vergüenza que sentía en ese momento.
Contrariada, la joven emperatriz preguntó.
—¿Qué dices?
Antes de reclamar algo más, Ashal volvió a hablar fríamente.
—Vamos a enfocar