Mientras su hermano trabajaba veinticuatro horas al día para alimentar a la familia, Vittorio se había tenido que convertir en «el hombre de la casa». Y como tal había tenido que hacer cosas... detestables.
— ¿Esto tiene que ver con Jussepe? — Vittorio hizo una mueca al oír la pregunta. La mención a Jussepe siempre le encogía el corazón. Alfonso continuó—: siempre pensé que era la única persona por la que sentías algo. Supongo que su muerte, de la que no te dignaste a avisarnos, fue un duro