Al oír a Nancy, Denise se dejó caer sobre la cama con la mirada perdida en un punto fijo, ignorando por completo los intentos de Liam por llamar su atención.
—Entiendo, veré qué podemos hacer. Estamos en Tramore Beach, pero ahora mismo salimos para allí —dijo, sin demostrar ninguna expresión en su rostro. Se sentía completamente adormecida, como si le hubiesen volcado un balde de agua helada en la cabeza, en pleno enero.
—¿Qué sucede? —preguntó Liam, cada vez más impaciente, obteniendo como úni