Denise miró la hora en su teléfono móvil, comprobando que solo restaban veinte minutos para el mediodía, para la hora pautada, para el momento clave, el momento decisivo en el que sabrían si su plan funcionaba o si… Tragó saliva y se obligó a apartar aquel pensamiento de su mente. Tenía que tener fe y esperanza.
—Tranquila, todo saldrá bien —dijo la voz de Liam a sus espaldas, haciendo que se diera la vuelta.
Habían acordado que Adam y Brendan irían con el dinero hacia el punto que el secuestra