Capítulo 15. El juicio final interrumpido
Valeria humedeció sus labios, saboreando el triunfo sobre Patricia, y se dispuso a responder. Sin embargo, la primera palabra quedó atrapada en su garganta.
Un estruendo ensordecedor hizo vibrar los pesados ventanales del despacho. No era un ruido común de la calle. Fue una detonación seca, seguida inmediatamente por el ulular estridente de las alarmas de incendio del edificio y una ola de gritos descontrolados que se propagó por los pasillos del tercer piso.
—¿Pero qué es eso? —exclamó Patrici