78. CONTINUACIÓN
La había presentado como su asistente, como su novia, su mujer y prometida. ¿Cómo debía decir sin dejar mal a su jefe? Por lo que optó por no aclarar nada.
—¿Y eso que tiene que ver con usted? Es algo que no debe interesarle. ¿No le basta todo el daño que le hizo en el pasado? —lo enfrentó furiosa intentando recoger los juguetes de su hijo, para marcharse.
—Sofía, no sé porque me tratas así, de veras quiero ser tu amigo —dijo Matías lo más serio que pudo.
—Gracias, pero yo no puedo ser amiga