72. CONTINUACIÓN
Fenicio levantó los hombros dando a entender que no sabía, luego recordando otra cosa que había averiguado se apresuró a cambiar de tema.
—No lo sé. Hablando de otra cosa, cuídate de Teresa Vivaldi —advirtió de pronto Fenicio. — Ya ves que se te aparece en cualquier parte. ¿No te pareció extraño que estuviera en la tienda de tu madrina? ¿Cómo supo que íbamos allí? Esa mujer anda detrás de ti, la he visto, y me parece que está liada con ese Montenegro.
—¿Qué quieres decir? —preguntó López intri