César asintió, su expresión suavizándose al hablar del bebé. Era evidente que, a pesar de los misterios y las tensiones familiares, la idea de un nuevo miembro en la familia traía consigo una chispa de alegría y esperanza.
—Sea niña o niño, será querido y bienvenido. Y tendrá una madre fuerte y valiente —dijo César, mirando a Sofía con admiración—. Ahora, vayamos a ver qué ha dicho el doctor sobre nuestro primo, el Joven Lord.
—¿Nuestro? Tú no eres su primo, yo lo soy —afirmó Sofía.
—De s