261. AL FIN LA VERDAD
Airis, con su capacidad de procesamiento de datos a una escala inimaginable para la mente humana, había finalizado su análisis de todas las cosas que le había enviado Bee, y otras que ella misma había recopilado por todas las redes existentes. Las pantallas proyectaban una serie de gráficos y textos que mostraban las conclusiones de la investigación.
—César, he completado el análisis genético y biométrico requerido— inició Airis con su voz serena y artificial. —He cruzado las muestras de ADN