220. VIGILANDO
Fenicio volvió a mirar por la mirilla al escuchar los ladridos de los perros que no se movían de debajo del árbol, al ver que todo seguía igual, luego miró a Mía a su lado para contestar.
—Los dejé encerrados, voy a hacer que Bee con su equipo le tire fotos de todos los ángulos, por muy gemelos idénticos que sean, estoy seguro que Airis logrará identificarlos y así podremos ubicar los lugares donde estuvieron ambos y tener una idea de quien dice verdad o no —explicó lo que había planeado viend