184. CONTINUACIÓN
El mayordomo guardó silencio dejando que Lord Henry se tranquilizara. Sabía que cuando se ponía así, debía esperar, por eso se inclinó antes de volver a hablar.
—Tiene razón, Lord Henry, no debí entrometerme en asuntos que no me competen —dijo el mayordomo con la cabeza gacha sin entender nada ahora. Casi estaba convencido que Sofía era de su señor, y si no era de Lord Henry, ¿por qué tanto interés en ella?— Le ruego me disculpe, solo pretendía velar por los intereses de la familia, pero me e