183. INTERROGANTES
El mayordomo se quedó pensativo en lo que le servía una taza de oporto a su señor, que la comenzó a tomar en lo que observaba el fuego en la chimenea. Tantos años de perseguir a esa familia, tanta angustia. Las cosas que había tenido que hacer para llegar a poseer dinero y poder, ¿y para qué? Ahora resultaba que había sido burlado grotescamente por la vida.
—Podríamos intentar conseguir una muestra mediante un investigador privado, mi Lord —sugirió el mayordomo.
—Sí, eso puede funcionar —dij