181. CONTRA ATAQUE
El guardia estaba detenido delante de la casa cuando salieron y miró a Sofía interrogante. Se adelantó de inmediato e inclinó la cabeza en señal de respeto. César se detuvo al ver a Fenicio acercarse, y ambos intercambiaron miradas, comunicándose sin necesidad de palabras.
—No necesitamos sus servicios por ahora —dijo Fenicio dirigiéndose a todos—. Solo iremos a mi casa. Yo me haré cargo.
Tan pronto como se alejaron, Fenicio comenzó a hablar directo sobre el tema que lo preocupaba,
—Césa