149. DUDAS
El Sir tomó una profunda respiración, sus ojos nunca abandonando los de Elvira. No podía creer que ella hubiera hecho eso por él. La miró a los ojos viendo en ellos, que los sentimientos por él habían sido siempre genuinos. Ahora, enfrentaba el desafío de demostrarle que su amor también lo era.
—Gracias Elvi, muchas gracias. ¿Cómo pude ser tan tonto y perderte? Ahora, entiendo las consecuencias de mi cobardía —dijo acariciando la mano de Elvira. — Y por eso, Elvi, estoy verdaderamente arrepenti