130. LA CIUDAD DE CAPITALIA
La casa a la que se refería había pertenecido a sus padres. Estaba oculta por los árboles retorcidos y la maleza, alejada de miradas indiscretas. Detrás de sus paredes decrépitas y las ventanas tapiadas, existía una hermosa mansión oculta de todos.
Elvira sabía que allí, entre los ecos del pasado y los susurros del bosque, su nieto estaría a salvo. Al menos hasta que pudiera desentrañar el misterio que lo había puesto en peligro y que involucraba secretos celosamente guardados en esa extraña c