Denn Stuart
Durante los días siguientes hasta Catalina, mi hermana, se ha dado cuenta de que algo ha cambiado en mi actitud suerte que es ella no mi madre o padre. Con una mueca burlona en los labios, no tarda en preguntarme, casi a modo de broma, por qué últimamente me nota tan sonriente.
No es común en mí tener ese tipo de “sonrisitas tontas”, como ella las llama, así que su curiosidad se despierta. Aunque intenta aparentar indiferencia, su tono revela que está atenta a cualquier detalle fuer