Catalina Stuart
Denn está sentado en la cama, los nudillos vendados, la mirada perdida. Al verme se queda inmóvil, como si no supiera si acercarse o huir.
—Mamá…
No digo nada. Lo abrazo. Fuerte. Demasiado. Mi niño mi podre niño.
Siento cómo su cuerpo cede, cómo el miedo que ha estado conteniendo se rompe en silencio.
—Papá dijo que era por mi bien —murmura —Me metí en problemas esta fue su solución.
Me separo apenas para mirarlo a los ojos, aunque ya es adulto para mi es mi pequeño Denn aquel