Denn Stuart
Tomo su mano durante todo el trayecto hasta el restaurante Me invade una felicidad profunda al caminar así junto a ella, sin ocultarnos, dejando que todos vean —sin necesidad de palabras— que la mujer a mi lado es mía.
Al llegar, elijo uno de sus platos favoritos para la cena.
Conozco tan bien cada uno de sus gustos que no necesito preguntarle qué desea comer. Mariana sonríe, sorprendida no me contradice con mi elección; confía en mí, y esa confianza se refleja en la suavidad de su