Denn Stuart
Al llegar a mi departamento, la inconformidad sigue latiendo en mi pecho. Me habría gustado quedarme a su lado un poco más, aferrarme a ese instante, pero sé que si presiono a Mariana lo más probable es que termine mandándome al diablo.
Me dejo caer sobre la cama, con el dorso descubierto, y coloco un brazo sobre mis ojos, como si así pudiera ocultarme del mundo. Le permito a mis emociones tomar el control, invadirme sin resistencia. Si mi madre me viera ahora, con la serenidad fir