Mariana Carbajal
Con Valeria visiblemente más tranquila, regresamos al departamento de arquitectura. Esta vez no presto atención a las murmuraciones; lo que digan me tiene sin cuidado. Ya no soy una adolescente que se deja afectar por cualquier comentario malintencionado. Soy una adulta, y he aprendido a elegir mis batallas.
Y si Cristina cree que con esto logrará perturbar mi tranquilidad, está muy equivocada. Veremos quién termina afectando a quién, porque si ella decidió jugar sucio… este ju