Mariana Carbajal
El silencio se extiende por la iglesia como un manto solemne puedo sentir cada mirada sobre nosotros. El sacerdote abre su libro, acomodando sus gafas con calma, ajeno al caos que se desata dentro de mí.
—Nos encontramos hoy aquí reunidos…
Su voz continúa, pero se vuelve lejana, como si viniera desde otro lugar.
Mi atención se desvanece. Mi mente… no está aquí. Está con él.
Denn. Mi amor
Un leve temblor recorre mis manos, aún sostenidas por Fabio. Intento disimularlo, pero mi c