Denn Stuart
Llegamos a la casa donde crecí, el hogar de mis abuelos Stuart. Muy a pesar de Mariana, mis padres consideraron que, por ahora, era el lugar más seguro para nosotros.
Ella no estaba de acuerdo. Bastaba observar la tensión en su rostro para comprenderlo. Sin embargo, no pronunció una sola palabra. Sabía que discutir aquella decisión no cambiaría nada.
—Me alegra tanto que estén aquí —dice mi abuela al recibirnos en la puerta con una cálida sonrisa—. Ya preparé la habitación para uste