La noche en la Toscana se había vuelto inusualmente fría, y el viento siseaba a través de los viñedos, golpeando suavemente las contraventanas de la villa. Dentro, el calor de la habitación debería haber sido suficiente, pero Ava estaba rígida entre las sábanas de lino. Lucas dormía a su lado, con su respiración rítmica y pesada, su brazo rodeando su cintura en ese gesto posesivo que se había vuelto su ancla.
Sin embargo, el sueño de Ava se había evaporado hacía horas. Sus ojos verdes estaban f