Dos días después de la tormenta desatada en el hospital y del fuego silencioso que Chris Laurie había encendido bajo su piel, Leila regresó a la panadería.
Los días habían pasado en cámara lenta, sobre todo porque no había tenido noticias de Chris.
Desde que la dejó en su apartamento dos noches antes, no había sabido nada de él.
¿Y si él se había arrepentido y ya no quería verla? ¿Y si no le había gustado el momento que ambos habían compartido en el auto?
Las dudas la estaban matando lentame