El teléfono móvil en el bolsillo interior del saco de Chris Laurie vibró con una insistencia inusual, interrumpiendo una conversación monótona que mantenía con uno de sus intermediarios financieros en el segundo piso del centro comercial.
Chris frunció el entrecejo, extrajo el dispositivo con un movimiento pausado y observó la pantalla. Era un mensaje de texto de Daisy.
Al abrirlo, la urgencia de las palabras impresas eliminó cualquier rastro de la parsimonia habitual del mafioso.
Daisy le in