Mundo ficciónIniciar sesiónLa pregunta súbita, directa y completamente desprovista de cualquier anestesia verbal pareció desconcertar por completo a Chris.
Para un hombre que estaba acostumbrado a lidiar a diario con los peores criminales de la ciudad, con políticos corruptos de alta alcurnia y con empresarios despiadados capaces de vender a su propia familia por un puñado de billetes, la franqueza desesperada de Leila fue como un impacto seco en medio del pecho.Sus cejas se juntaron en un gesto de increduli






