Kassio miró a Sienna en busca de alguna lesión mientras intentaba contener su temperamento.
—Estás despedida —dijo, con voz severa, fijando su atención en Noemí.
—No, no lo está —intervino Sienna de inmediato.
—Por supuesto que sí. Ella debió informarme de todo en cuanto sucedió.
Sienna puso los ojos en blanco.
—Noemí hizo lo que le pedí. No habría cambiado nada que les avisara antes. Ella ya se había hecho cargo de los dos tipos y tengo que recalcar que hizo un buen trabajo. Así que no vas