—¿Está todo bien? —preguntó Sienna en cuanto entraron a la habitación. Kassio había estado extraño durante toda la cena, aunque lo había disimulado muy bien, cada vez era más buena leyendo sus expresiones.
Kassio se sentó sobre la cama y la observó en silencio durante unos segundos antes de responder.
—Mi padre estaba enfermo de corazón, recibía medicación, y no lo sabía.
Sienna entendió que esa información podía cambiar muchas cosas.
—¿Cómo lo descubriste?
—Hoy fui a ver al doctor que lo