Domenico no estaba preparado para dejar atrás el increíble fin de semana que había compartido con Natasha, y mucho menos para separarse de ella. La segunda vez que le había hecho el amor, se tomó su tiempo para explorar cada curva de su cuerpo, acariciar los lunares que adornaban su piel, y descubrir las zonas donde ella sentía mayor placer. Pero no hicieron el amor hasta quedar exhaustos; también pasaron tiempo conociéndose más.
Giró la cabeza y miró el asiento del pasajero. Una sonrisa se ext