Natasha se sintió en caída libre mientras el orgasmo la consumía. Nunca había sentido algo parecido. Su visión se tornó borrosa y su cuerpo fue azotado por corrientes de placer. Transcurrió un tiempo antes de volver a ser consciente de su entorno y de Domenico, e incluso entonces su cuerpo aún se sentía débil. Creyó que había tenido suficiente, pero la mirada de Domenico bastó para despertar su deseo otra vez.
Domenico terminó de desvestirla, luego se arrodillo a sus pies y, sin quitarle la m