•Samuel•
Han pasado tres semanas desde que estuve con Sara, aún siento su piel en mis manos, su calor y su delicioso olor, no puedo sacarla de mi cabeza. No la llamé, ni ella a mí, eso sería la despedida que nos debíamos, aunque no queríamos, la sentí tan mía, su amor seguía en sus ojos, en sus besos, en cada entrega de su cuerpo.
Tuve que cerrar dos editoriales, no están yendo muy bien en las ventas, bajaron abruptamente y algunos escritores de renombre, no quisieron volver a renovar su contr