Dos clases después ya todos están saliendo para sus casas.
—Sahi, nos vemos mañana — se despide de Pilar.
—Pilar, se me olvidó preguntarte ¿por qué estabas molesta en el salón?
—A que no adivinas, Marcos me dejo, el castaño con el que hablaba. Pero, bueno, no hay mal que por bien no venga. Total, este caramelo no está para llorarle a nadie —responde con chulería mientras lanza su cabello castaño hacia atrás con elegancia. Le guiña un ojo y se va.
A lo lejos Sahily logra ver a su tío Bryan, tr