Apenas entrar al estudio los ojos de Ashary se posaron sobre los papeles sobre la mesa y que eran menos de los que se imaginó.
-Has trabajado diligentemente, me sorprende- se acercó al escritorio sintiendo la mirada del alfa que recorría toda su espalda y se posaba… bueno, en un área bastante sugerente.
Y no solo era su mirada. La zona estaba atestada de feromonas que no se habían terminado de ventilar a pesar de que la ventaba estaba abierta. Eso le indicó a él que ese lugar debió estar tan ll