Lyon se vio obligado a romper el beso para gemir con los dientes apretados mientras un fuerte estremecimiento lo recorría de pies a cabeza y después soltó un jadeo. Su aliento se mezcló con el del omega debajo de él que tenía los ojos cerrados. Respiraba pesado, como si le faltara el aire. Aun así, era una imagen hermosa.
Ashary… siempre había sido lindo.
Estiró la mano y le corrió el antifaz hacia arriba dejando su rostro completamente descubierto. Rojo por la excitación, los ojos carmines bri