Con cada palabra los ojos de Ashary se fueron abriendo cada vez más alzando su cabeza con el rostro desencajado.
¿Cuándo demonios él había recordado todo aquello? Si en todos esos momentos el príncipe parecía que tenía la cabeza en otro lugar menos en su cuerpo. Y esos sucesos… esos sucesos...
-Esos fueron… accidentes que…- intentó decir, pero la mano de Lyon se puso sobre sus labios por encima de la tela que cubría esta zona.
-Pues justifícame esos accidentes cuando regresemos porque de los do