Las últimas semanas habían sido intensas para Amatista. Se había dedicado de lleno a los diseños que Santiago Orsini le había propuesto. Entre ellos, tenía ya terminados diez diseños: tres relojes, dos pulseras, tres dijes de corbata y dos collares. Sin embargo, la colección estaba lejos de terminar. Santiago tenía en mente completar con dos pares de gemelos, algunos aretes para mujer que combinaran con ellos, y broches de traje.
Esa mañana, Amatista decidió mostrarle a Santiago los avances. Lo