DAMIAN
Desperté antes de abrir los ojos.
Lo primero que percibí fue un pitido constante que parecía marcar el ritmo de algo que todavía no conseguía comprender. Después llegó el peso de mi propio cuerpo. Me sentía extraño, como si cada hueso hubiera sido reemplazado por plomo y alguien hubiera olvidado decirme cuánto tiempo llevaba sin moverme.
Intenté recordar qué había ocurrido.
No pude.
Las imágenes aparecían desordenadas, fragmentadas, incapaces de formar una historia completa. Un volante e