Mundo ficciónIniciar sesiónREBECA
Me desperté antes de que sonara la alarma de Héctor, pero él ya no estaba en la cama. El lado de la sábana donde debería estar su cuerpo estaba frío. Me levanté con una determinación renovada; no iba a dejar que el silencio de la noche anterior dictara nuestro futuro en Berlín. Si el Vikingo estaba en modo máquina, yo lo traería de vuelta con un poco de calor mexicano.
Fui a







