La alarma comenzó a sonar sacando a Denise de su sueño reparador. Había dormido mejor que nunca y se sentía sumamente bien y relajada para regresar al trabajo, después de tanto tiempo.
Sin embargo, no todo era color de rosas. Un ligero malestar en sus sienes la obligó a levantarse la cama —notando que Liam no se encontraba en la habitación—, y a encaminarse hacia el cuarto de baño en busca del blíster de pastillas que le había recetado el doctor Lynch. Si bien no era más que una pequeña molesti