Sabía que lo rechazaría por siempre, pero esperaba que con el tiempo se acostumbrara.
"¡Es un lobo feo marrón!"
Suspiró, no sabía que harían sus padres se enteraba que tenía un mate. O mejor dicho ella sería una luna.
Lo peor de todo: era el alfa, básicamente de todas las manadas.
Salió hacia el exterior, necesitaba aire. Mientras caminaba por el sendero hasta llegar al bosque, una fuerza la arrastró.
Asombrada, abre los ojos sin poder llegar a entender ¿que la había hecho llegar hasta ahí?
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